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miércoles, 19. agosto 2026
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El Perro de Presa Canario, fuerza, calma e instinto protector

Criada en Gran Canaria y Tenerife como perra de trabajo y de guarda del ganado, la raza recuperó su cría controlada tras la prohibición de las peleas de perros y logró el reconocimiento de la FCI en 2001. Los machos pesan entre 50 y 65 kilos y requieren ejercicio diario y una educación firme.

El perro de presa canario, conocido en español con el nombre de „Perro de Presa Canario“ y al que popularmente se le llama simplemente „Dogo Canario“, tiene un aspecto realmente imponente. Su propio nombre ya delata su origen: esta raza canina procede de las Islas Canarias. Veamos con más detalle por qué es conocida.

Dogo canario: toda la información sobre el perro de presa canario

La fuerza, el valor y un carácter equilibrado son las cualidades por las que se conoce sobre todo al perro de las Islas Canarias. Este perro fue criado originalmente como animal de trabajo en la agricultura, donde entre sus tareas también se incluía la vigilancia del ganado en los pastos. De carácter afable y, al mismo tiempo, vigilante, así se muestran estos perros.

El Dogo Canario cuenta con una historia agitada. Hoy en día se le considera un perro de compañía y, en algunos lugares, también un perro de guardia y protección. Sin embargo, en algunas regiones figura como „perro de lista“, como por ejemplo en Brandeburgo y Baviera.



Dogo canario: origen e historia

La historia del dogo canario se remonta a la época colonial. Las islas Gran Canaria y Tenerife desempeñaron un papel fundamental, ya que allí vivían los denominados „perros de presa“, considerados hoy en día los antepasados del dogo canario.

La población autóctona criaba perros grandes y robustos. Cuando los españoles introdujeron en las Islas Canarias, durante la época colonial, otras razas grandes y robustas -entre ellas la raza española de perros de caza conocida como „alanos“-, estas se cruzaron con los animales autóctonos. Así surgió una nueva raza que se caracterizaba por una fuerza y un valor excepcionales, así como por un marcado instinto territorial.

Así regresó el Dogo Canario

La raza sufrió un revés en el siglo XIX, cuando cayó temporalmente en descrédito debido al uso indebido del Dogo Canario en peleas de perros ilegales. No fue hasta la década de 1970, con la prohibición oficial de las peleas de perros, cuando se reanudó la cría controlada y supervisada del Dogo Canario.

Poco a poco, la raza fue dejando atrás su reputación de „perro de pelea“. El reconocimiento oficial por parte de la Asociación Española de Razas Caninas se produjo en 1982. En el año 2001 se sumó el reconocimiento internacional por parte de la Federación Cinológica Internacional (FCI), bajo la denominación de „Perro de Presa Canario“.

Así es el Dogo Canario

El Dogo Canario es de tamaño mediano a grande, además de tener una complexión muy robusta y musculosa. En los machos, la altura a la cruz oscila entre 60 y 66 centímetros, mientras que las hembras suelen alcanzar entre 56 y 62 centímetros. La diferencia también se aprecia en el peso: los machos pesan entre 50 y 65 kilogramos, mientras que las hembras, entre 40 y 55 kilos. El pelaje es corto, denso y ligeramente áspero, y sus colores van desde el atigrado hasta el negro atigrado.

Llama especialmente la atención la gran cabeza, que resulta bastante maciza en proporción al cuerpo y destaca por un hocico ancho y robusto. A ello se suma una mandíbula poderosa con una musculatura fuerte. Los ojos son de tamaño medio y ligeramente ovalados, mientras que las orejas suelen estar pegadas a la cabeza. Ancha en la base, la cola se va estrechando hacia la punta.

Carácter y comportamiento del Dogo canario

El dogo canario se considera un perro equilibrado, seguro de sí mismo e inteligente. Es leal a su dueño y muestra un fuerte instinto protector hacia su hogar y los miembros de la familia. Por lo general, estos perros son tranquilos y pacientes, aunque a la vez muy vigilantes y dispuestos a defender a su manada en caso necesario.

El Dogo Canario se caracteriza por su valentía y una marcada seguridad en sí mismo. Por ello, no es una raza especialmente adecuada para propietarios de perros con poca experiencia. Dado que la raza posee un instinto natural de protección y territorialidad, su adiestramiento requiere un liderazgo claro y una socialización coherente.

El dogo canario es un buen perro guardián que defiende su territorio de forma autónoma. Muestra una gran tolerancia hacia otros perros y personas. En el dogo canario se puede observar, sin duda, un comportamiento dominante hacia otros perros del mismo sexo.

Cuidados y mantenimiento del Dogo Canario

Quien tenga un Dogo Canario debe, ante todo, disponer de tiempo y espacio para que el animal haga ejercicio. No se recomienda tenerlo en un piso sin acceso a un jardín debido a su tamaño y a su necesidad de moverse. Aunque estos animales suelen mostrarse tranquilos, para mantenerse equilibrados necesitan paseos regulares y prolongados, así como estimulación mental.

Esta raza es especialmente adecuada para actividades deportivas, como el senderismo o los deportes caninos que exigan tanto al cuerpo como a la mente. Por el contrario, el cuidado de su pelaje corto no resulta laborioso. Basta con un cepillado ocasional para eliminar el pelo suelto y mantener la piel sana. Además, debe prestarse atención regularmente al cuidado dental, así como al de las orejas y las uñas.

Salud y esperanza de vida del dogo canario

Al igual que ocurre con muchas razas de gran tamaño, el dogo canario también presenta algunos posibles problemas de salud: la displasia de cadera (HD) y la displasia de codo (ED) se encuentran entre los problemas genéticos más frecuentes de esta raza. Por ello, es recomendable acudir periódicamente al veterinario para realizar revisiones y detectar estos problemas de forma precoz. Como es habitual en los perros de gran tamaño, la esperanza de vida del Dogo Canario es relativamente corta, situándose entre los nueve y los once años.

Los criadores especializados en el dogo canario conceden gran importancia a los exámenes de salud y a la cría responsable. De este modo, es posible minimizar las enfermedades genéticas. Antes de adquirir un ejemplar, merece la pena realizar una investigación minuciosa para seleccionar a un criador serio que haga realizar pruebas genéticas a los progenitores.

El dogo canario se muestra extremadamente leal y es muy apreciado como perro de compañía y de guardia. Su instinto protector, su gran inteligencia y su fuerte vínculo con la familia convierten a estos perros en compañeros fiables para propietarios con experiencia. Precisamente en lo que respecta a su educación, estos animales requieren una guía responsable y experta. Quien cumpla con estos requisitos encontrará en el dogo canario un perro extraordinariamente fiel y de confianza.

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