El domicilio de empadronamiento es una cuestión clave para todos los residentes que viven en España durante un periodo prolongado. Influye en muchos aspectos importantes. Ya se trate de la legislación sucesoria aplicable, de las visitas al médico, del permiso de conducir, del teletrabajo o de los impuestos.
Con la Agencia Tributaria española no hay que andarse con tonterías. Esto es lo que ha tenido que aprender recientemente, de forma dolorosa y extremadamente costosa, una cantante colombiana muy conocida. Lamentablemente, determinar cuál es el domicilio fiscal según las leyes y normativas de ambos países no es nada sencillo. Y es que lo importante no son los trámites burocráticos, es decir, dónde y cuándo se está empadronado.
Lo decisivo es, más bien, dónde se considera que tiene su „residencia“ a efectos de la legislación fiscal. En términos sencillos, se trata del centro de su vida. Pero, ¿dónde se encuentra realmente? ¿No es siempre Alemania, en mi caso como ciudadano alemán? ¿O ya es España si estoy empadronado y registrado allí? El siguiente artículo responde a estas preguntas:
Canarias: la residencia y el impuesto español
Ante estas incertidumbres, que ya se dan a nivel conceptual, muchos residentes hacen la vista gorda y no toman ninguna medida. Hasta que la Agencia Tributaria española les despierta bruscamente con una liquidación complementaria correspondiente a los últimos cuatro o cinco años. El ejemplo real de una cantante, que pasó de ser pobre a rica, sirve como ilustración y advertencia.
Tras cuatro años de duras y infructuosas negociaciones entre los abogados y las autoridades fiscales españolas, la artista fue acusada de evasión fiscal en Barcelona. La Fiscalía española solicitó una pena de ocho años y dos meses de prisión, así como una multa de 23,5 millones de euros.
Hasta el último momento, la cantante se había declarado inocente. Sin embargo, el 17 de noviembre de 2023, día en que comenzó el juicio, aceptó llegar a un acuerdo con la Fiscalía: la multimillonaria reconoció su culpabilidad y aceptó una pena de prisión de tres años, que, no obstante, no tendrá que cumplir. En su lugar, la artista ingresará 7,3 millones de euros en concepto de indemnización por los daños causados. A ello se suma un pago de 432 000 euros. Anteriormente, ya había abonado 17 millones de euros en concepto de impuestos e intereses atrasados.
Vacaciones permanentes en las Islas Canarias: obligación tributaria en España tras 183 días en el territorio
¿De qué se acusaba a la cantante? Se le imputa haber residido, entre los años 2012 y 2014, no en el paraíso fiscal de las Bahamas, como se había declarado, sino en España durante al menos 183 días al año. De ser así, habría estado sujeta a la obligación tributaria en ese país. Ella lo niega, alegando que, como es sabido, viajaba mucho por todo el mundo.
Sin embargo, la Fiscalía había convocado a unos 120 testigos para que confirmaran que la cantante había facilitado datos falsos sobre su centro de vida y su residencia y que, con ello, había defraudado a Hacienda española en casi 14,5 millones de euros entre los años 2012 y 2014. Al parecer, se mudó a Barcelona en 2011 para reunirse con su pareja, un conocido futbolista español. No obstante, había declarado las Bahamas como su domicilio fiscal.
La artista no es la única en la que ha puesto el ojo la Hacienda española. Por ejemplo, un futbolista profesional tuvo que pagar doce millones de euros en concepto de impuestos atrasados y solo pudo evitar una pena de prisión mediante el pago de un cuarto de millón de euros. Otro tuvo que pagar en 2018 la friolera de 18,8 millones de euros en concepto de impuestos atrasados. Y para la artista, el asunto aún no ha terminado: debe hacer frente a otra acusación por evasión del impuesto sobre la renta y del patrimonio por un importe de 6,7 millones de euros en 2018.
Fiscalidad española: ¿qué deben tener en cuenta los residentes alemanes en las Islas Canarias?
Son muy pocas las personas que pueden acreditar una segunda residencia en un „paraíso fiscal“. En la mayoría de los casos, esta se encuentra más bien en Alemania, donde se aplican tipos impositivos similares a los de España. Tampoco es habitual que se trate de cantidades de varios millones. Sin embargo, el tipo impositivo máximo en España, del 52 %, es notablemente más alto que en Alemania, donde se aplica un 46 %.
Si se descubre que, en realidad, una persona estaba sujeta a tributación en España, se le pueden reclamar los impuestos españoles correspondientes a los últimos cuatro o cinco años. En determinadas circunstancias, puede tratarse de cantidades considerables. Además, en España se aplican multas especialmente elevadas si los impuestos no se han declarado debidamente, por no hablar de las posibles penas de prisión.
¿Podría, al menos, solicitar la devolución de los impuestos pagados en Alemania? El experto en derecho fiscal hispano-alemán, el abogado Frank Müller, considera que se trata de una decisión que debe tomarse caso por caso, en la que deben tenerse en cuenta las circunstancias concretas, la duración y, posiblemente, también la conducta del contribuyente.
En general, al experto le parece cuestionable, ya que la creación de una estructura deliberada para eludir impuestos en el extranjero, con las consiguientes reclamaciones de devolución en caso de que dicha estructura fracase, podría contradecir los principios de buena fe, reconocidos también por el Tribunal Federal de Hacienda. ¡Así que es mejor que no se arriesgue!
¿Cómo pueden los residentes alemanes en Canarias evitar la trampa fiscal española?
El Convenio de doble imposición entre Alemania y España, así como la legislación nacional española, establecen que, en términos sencillos, la obligación tributaria depende del Estado en el que se resida mayoritariamente, es decir, donde se encuentre el centro de sus intereses vitales. En el Derecho fiscal, en lugar de „residencia“, se habla de „residencia fiscal“ en uno u otro Estado.
Esto se determina normalmente mediante la regla de los 183 días: los impuestos deben pagarse en el lugar donde el contribuyente haya residido más de la mitad del año. En este caso, el contribuyente alemán cumplidor deberá darse de alta en la oficina de Hacienda correspondiente mediante el „modelo 030“. Además, deberá declarar sus bienes en Alemania mediante el „modelo 720“, siempre que su valor supere los 50 000 euros.
Todo esto no tiene nada que ver con el empadronamiento en el ayuntamiento ni con el registro obligatorio en la Oficina de Extranjería tras tres meses de estancia. Como es sabido, ninguno de ambos datos indica nada sobre la „residencia“ o el verdadero centro de vida, aunque las autoridades fiscales pueden utilizarlos como indicio de residencia, lo cual deberá ser refutado por el interesado.
El N.I.E., que seguramente posee cualquier persona que resida en España durante un periodo de tiempo algo más prolongado, no es más que el número de identificación fiscal español para extranjeros. Es un requisito imprescindible para casi cualquier actividad económica, desde la apertura de una cuenta bancaria hasta el pago de la factura de la luz.
Sin embargo, no dice nada sobre la residencia ni el domicilio. No obstante, al solicitar el N.I.E., marcó una casilla: „residente“ o „no residente“. En ese caso, debe asegurarse de marcar „no residente“ si procede, para no llamar la atención de la Agencia Tributaria.
Centro de vida en las Islas Canarias: ¿cómo se calcula la regla de los 183 días en España?
Una vez que las autoridades fiscales han detectado a un posible evasor fiscal, su investigación resulta, a día de hoy, extremadamente minuciosa. Analizan las facturas de electricidad y agua, los extractos bancarios y los extractos de las tarjetas de crédito. Por ello, debe documentarse con precisión todos los viajes a Alemania y de vuelta a España, y es imprescindible conservar los justificantes de viaje.
En el caso de la cantante, la Fiscalía ha identificado a los testigos tras una intensa investigación llevada a cabo por los investigadores en el entorno: interrogaron a vecinos, maquilladores, peluqueros, ginecólogos y profesores de baile, por citar solo algunos.
Sin embargo, aunque posteriormente acumule más de 183 días en España, no todo está perdido. También puede demostrar que su centro de vida se encuentra en Alemania si acredita que mantiene vínculos especialmente estrechos con este país. Se trata, principalmente, de una actividad laboral en Alemania, incluso si se realiza desde casa.
No obstante, también es importante la esfera privada: por ejemplo, los cónyuges y los hijos pueden vivir en una vivienda propia en Alemania, puede ser necesario cuidar de padres que necesitan asistencia, se puede pertenecer a asociaciones, desempeñar cargos en partidos políticos o acudir regularmente a médicos alemanes. La lista no es exhaustiva y puede ampliarse si los ejemplos demuestran la estrecha relación con Alemania, donde debe encontrarse el „centro de vida“.
Por el contrario, la famosa (falsa) residencia en casa de los hijos en el país de origen no es una buena idea. En caso de emergencia, una dirección de buzón de este tipo carece de valor. Sin embargo, puede resultar útil un „certificado de residencia“ expedido por la Agencia Tributaria alemana, aunque este no siempre es suficiente para la Hacienda española.
¿Son las vacaciones prolongadas en las Islas Canarias una trampa fiscal? La conclusión de los expertos
Quien perciba una pensión legal alemana o esté registrado en la Oficina de Extranjería debe contar con recibir correspondencia de la Agencia Tributaria. Las autoridades fiscales españolas y alemanas intercambian la información de que disponen.
Si tiene la sensación de que su centro de vida se encuentra en España, pero aún no ha recibido ninguna notificación de la Agencia Tributaria, surge la pregunta de cómo debe actuar. Solo un asesor fiscal puede evaluar en su totalidad si la tributación española le resulta desfavorable, teniendo en cuenta el convenio de doble imposición.
Si desea seguir pasando desapercibido, tenga en cuenta que su lugar de residencia conlleva otras consecuencias jurídicas, como el impuesto sobre el patrimonio y el impuesto de sucesiones. Y la cuestión de si se aplica el Derecho sucesorio alemán o el español. Esto último puede dar lugar a grandes disputas tras el fallecimiento, ya que, por ejemplo, en el Derecho sucesorio español los cónyuges se ven muy perjudicados frente a los hijos.
El autor de este artículo, el abogado Dr. Rainer Fuchs, trabajó durante muchos años en la Embajada de Alemania en Madrid. Conoce de primera mano los problemas a los que se enfrentan los residentes alemanes y ha escrito una obra de referencia para los alemanes en España: "Vivir sin preocupaciones bajo el sol de España". Esta guía especializada se ha publicado en su 4.ª edición actualizada y ampliada a más de 300 páginas. La guía está disponible en librerías y aquí, en Amazon.











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