La asociación ecologista Atan se ha impuesto en Tenerife frente al circuito de Fórmula 1. Al menos por el momento, los activistas han logrado detener de nuevo la construcción. El Tribunal Administrativo número cuatro de la capital de Tenerife, Santa Cruz, estimó el recurso. De este modo, se ha declarado nula la declaración de impacto ambiental (DIA), necesaria para la construcción.
El circuito internacional de automovilismo de Tenerife lleva siendo objeto de debate desde 1990. Treinta y cinco años después del inicio del proyecto, se han iniciado los trabajos de nivelación. El plan preveía uno de los muy pocos circuitos del mundo en los que se corre en sentido contrario a las agujas del reloj. Sin embargo, por el momento, este proyecto no se llevará a cabo.
En España, los grandes proyectos de construcción requieren un informe de impacto ambiental. Este trámite es muy temido, ya que la normativa es estricta y los plazos de espera son largos. Por ello, para los promotores era de vital importancia poder utilizar el informe ya existente. Sin embargo, tras una notificación de las autoridades, Atan presentó una demanda alegando que el informe de impacto ambiental había caducado en 2021. El tribunal ha estimado ahora la demanda. Con ello, el proyecto de construcción queda paralizado.
El circuito de Tenerife, paralizado por el momento
Aunque la administración insular y los promotores no comenzaron con la ejecución hasta septiembre y celebraron en privado el inicio de las obras tras 35 años de planificación, este proyecto millonario sufre ahora un nuevo revés.
La última sentencia anula la resolución de la Concejalía de Carreteras, Movilidad, Innovación y Cultura del Gobierno Insular de Tenerife. Con ello, el sueño de contar con un circuito de carreras propio en Tenerife vuelve a quedar en suspenso.
No fue hasta el 27 de diciembre del año pasado cuando el Gobierno de la Isla de Tenerife destinó, en los presupuestos para 2025, una partida de 13,33 millones de euros a la construcción del circuito.
El sueño de Tenerife de acoger la Fórmula 1 se ha visto frenado de nuevo
Además de la caducidad del estudio de impacto ambiental de 2011, los activistas lograron otros éxitos: tres de las cuatro sentencias se pronunciaron a favor del grupo activista. Entre otras cosas, el tribunal aceptó el argumento de que la construcción infringía la ley sobre el catálogo de especies protegidas en las Islas Canarias.
La sentencia vuelve a poner en entredicho el circuito de Tenerife. El trazado, con sus 16 curvas y una recta de 800 metros, tendrá, según los planes, una longitud de cuatro kilómetros. Está previsto que se construya para las categorías más altas del automovilismo. Por el momento, no se ha solicitado ninguna licencia para MotoGP en el caso de las motocicletas ni para la Fórmula 1 en el de los coches.











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