Para muchos turistas, la estancia en Tenerife está comenzando en estos momentos bastante más tarde de lo previsto. El motivo son las largas colas. Sobre todo los viajeros procedentes del Reino Unido se ven obligados, en algunos casos, a esperar durante bastante tiempo ante los controles de pasaportes al entrar en el país. No obstante, también los ciudadanos de la UE informan de retrasos.
Según datos de la asociación hotelera Ashotel, „semana tras semana“ se producen „colas interminables“ en la zona de llegadas. La causa sería tanto la falta de efectivos policiales como las deficiencias técnicas de los sistemas de control biométrico.
Los empresarios hablan de un problema „permanente y sistemático“ para los turistas. Según ellos, las situaciones se repiten con frecuencia: los viajeros esperan a que sus pasaportes sean comprobados, bien en dispositivos biométricos que no están conectados, bien por un número insuficiente de funcionarios. Y la parada de taxis también plantea problemas:
Las esperas en Tenerife suscitan críticas hacia Aena y el Ministerio del Interior
El aeropuerto no es un escenario secundario en el tráfico aéreo canario: Con 13,9 millones de pasajeros y 92 300 movimientos de aeronaves en 2025, Tenerife Sur se encuentra, según Aena, entre los siete aeropuertos más grandes de la red nacional.
Los hoteleros acusan tanto a la empresa estatal gestora de aeropuertos Aena como al Ministerio del Interior español de inacción. Si bien Aena es responsable de las infraestructuras, la dotación de personal y equipamiento de los controles fronterizos es competencia del Ministerio del Interior.
El presidente de Ashotel, Jorge Marichal, se pregunta públicamente „qué más debe hacer el sector turístico en las Canarias para que Aena y el Ministerio del Interior equiparen los aeropuertos de las islas con los del resto del territorio nacional“.
Ya antes del Brexit se había advertido de un posible „caos“. Desde enero de 2021, las repercusiones se han dejado sentir claramente. Cinco años después, la situación es „igual o peor“, sobre todo debido al aumento del número de pasajeros.
Aeropuerto de Tenerife Sur: solo cinco de las 36 máquinas automáticas de control de pasaportes están en funcionamiento
El Ministerio del Interior desmiente esta versión. Afirma que „no tiene constancia de aglomeraciones repetidas“. El aeropuerto funciona „con normalidad“; solo se han producido „retrasos puntuales“. Anteriormente, el Ministerio había calificado las averías técnicas en las máquinas de control instaladas el año pasado como „incidentes temporales“.
La tecnología es motivo de un malestar adicional: según los testimonios de los viajeros, de los 36 dispositivos de autoservicio instalados para el registro biométrico, actualmente solo cinco estarían operativos. Hasta el momento, esta cifra no se ha confirmado oficialmente.
El aeropuerto de Tenerife y la larga espera para coger un taxi
También se forman atascos fuera de los edificios de las terminales. No es raro tener que esperar hasta una hora para coger un taxi; en algunos casos concretos, se han registrado incluso más de dos horas de espera hasta la salida de un autobús.
Entre otras cosas, el trasfondo de esta situación es la normativa vigente, según la cual, en el aeropuerto, se da preferencia principalmente a los taxis de Granadilla de Abona. Aunque los vehículos de otros municipios pueden traer pasajeros, deben marcharse vacíos, mientras que cientos de personas que llegan esperan medios de transporte.
Además de Ashotel, también se pronuncia el foro empresarial FAST. Su presidente, José Fernando Cabrera, habla de una situación „de pesadilla“ en los días de mayor afluencia. Exige una „intervención enérgica“ por parte de las autoridades competentes. Entre una infraestructura deficiente y unas máquinas de control que no funcionan se está generando un perjuicio innecesario para la economía y la sociedad.
Los hoteleros recuerdan, además, la existencia de un posible instrumento sancionador por parte del Gobierno de Canarias. El artículo 75 de la Ley de Ordenación Turística de Canarias prevé sanciones en caso de perjuicio grave a la imagen turística. Dada la importancia económica del sector, que genera directamente el 35 % del producto interior bruto y el 40 % del empleo en Canarias, resulta difícil de entender la inacción, según señalan desde el sector.
Hay mucho en juego para el sector turístico. Y quien frustre a sus huéspedes ya desde su llegada, no debe sorprenderse si en el futuro estos eligen otros destinos, advierte Marichal.








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