Von Heinz Meertz
Llevamos años viajando a Tenerife durante largas temporadas. Y hemos descubierto un fenómeno que no logramos comprender ni en las Islas Canarias ni en Alemania.
Se trata de subirse al coche, arrancar el motor y, a continuación, leer con toda tranquilidad todos los mensajes nuevos del móvil o hacer una llamada. Algunas personas incluso se bajan del coche para hacer algún recado mientras el motor sigue en marcha. Pero, ¿por qué?
Por cierto: no solo lo hacen los conductores: en el aeropuerto, con una temperatura de 21 grados, hay un autobús con el motor en marcha, cuyo aire acondicionado está ajustado a 19 grados y que ahora espera con la puerta abierta hasta que todos hayan subido.
Campaña „Tu aire es mi aire“ en las Islas Canarias
Hemos reflexionado sobre cómo se puede llamar la atención a alguien de forma amable sobre este comportamiento absurdo. Para ello, hemos dibujado una imagen. En español, el mensaje reza: „Tu aire es mi aire“, junto con un boceto de un símbolo de tubo de escape tachado y un „gracias“.
Los canarios fueron muy amables y apagaron el motor. Algunos incluso nos devolvieron el papelito. En Alemania no nos atrevíamos a hacerlo. En una gran ciudad como Colonia, uno podría toparse muy rápidamente con la persona equivocada.
Por lo demás, en nuestro país no está permitido dejar el motor en marcha innecesariamente sin ponerse en marcha. Hasta la fecha, no tenemos ninguna explicación de por qué la gente se comporta así.











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