„Tiempo robado: turismo, neocolonialismo y desarraigo en Gran Canaria“ es el título, cuyo original reza „La hora robada. Turismo, neocolonialismo y desarraigo en Gran Canaria„. Bajo este título, un documental recoge desde una perspectiva cinematográfica la protesta contra el turismo de masas en las Islas Canarias. Se muestra la protesta ciudadana que, desde hace años, va cobrando fuerza contra las consecuencias del turismo.
Estas protestas ciudadanas tienen muchos nombres, pero, en esencia, todas persiguen el mismo objetivo: que las Islas Canarias pongan fin a la gentrificación. Así lo reclaman colectivos como „La Aldea Sostenible“, „Las Kellys Gran Canaria“ o „Tamaranae Activistas“. Su compromiso gira en torno a una reivindicación fundamental: el derecho a poder vivir allí donde muchos de ellos nacieron y a tener allí también perspectivas económicas, sociales y culturales.
Desde el punto de vista de muchos activistas, el actual modelo de desarrollo de la región se centra de forma demasiado unidimensional en el turismo y los servicios. El sector registra récords económicos y, paralelamente, crece el descontento entre parte de la población. Se multiplican las manifestaciones y las acciones de protesta. Los críticos hablan de una nueva relación de dependencia económica y la califican de forma de neocolonialismo. Precisamente esto es lo que ahora se aborda en un documental.
Documental sobre las protestas contra el turismo en las Islas Canarias
Algunas de estas voces se pueden escuchar ahora en un documental que pone de manifiesto las consecuencias sociales del turismo en Gran Canaria. Detrás de la película hay un equipo de jóvenes profesionales de los medios de comunicación. La dirección corre a cargo de Mica Pavone, Alejandra Ceballos, Andrea Oyagüe, Sara Gestal y Pablo Santiago, y la producción del proyecto ha corrido a cargo de la organización Agareso, una asociación gallega dedicada a la comunicación y el cambio social. El trabajo ha contado con el apoyo de la Xunta de Galicia y de la Universidad de Vigo.
La película, de unos 35 minutos de duración, ya se ha proyectado en varias ciudades españolas, entre ellas Santiago de Compostela, Vigo y A Coruña. También se ha proyectado en la propia Gran Canaria. El documental se centra en las consecuencias sociales y territoriales del modelo turístico actual. Describe cómo la creciente demanda de alojamientos vacacionales y las inversiones en infraestructuras turísticas aumentan la presión sobre los residentes, debido a la pérdida de viviendas. En muchos barrios, los alquileres se disparan, mientras que, al mismo tiempo, las tradiciones van desapareciendo.
Esta evolución se manifiesta con especial claridad en el barrio de Guanarteme, en Las Palmas. Los vecinos de allí relatan un cambio vertiginoso en su barrio. Cada vez más viviendas se destinan a turistas, y a los residentes locales les resulta difícil encontrar una vivienda asequible. Los activistas advierten de una tendencia que describen como gentrificación: los residentes de toda la vida se ven obligados a abandonar sus viviendas, y los nuevos inversores alteran el carácter de los barrios.
En la parte central de la película, tienen la palabra numerosas personas afectadas. Trabajadoras del sector turístico, iniciativas vecinales y activistas sociales hablan del aumento del coste de la vida, de las condiciones laborales precarias y de la creciente desigualdad social.
El equipo de rodaje acompaña a los activistas en Gran Canaria durante cinco semanas
Durante cinco semanas, el equipo de producción recorrió Gran Canaria con la cámara para plasmar estas historias, tal y como explica el cineasta Pablo Santiago. Según él, quedó claro que las repercusiones del turismo no son solo de carácter económico, sino que inciden profundamente en la vida cotidiana de muchas personas. Muchos de los entrevistados querían compartir sus experiencias, según Pablo Santiago, porque la frustración y el descontento se acumulan cada vez más.
Iniciativas como „Derecho al Techo“ también denuncian que cada vez más personas se ven afectadas por desahucios, alquileres extremadamente elevados y la pérdida de redes sociales. Esta situación afecta con especial dureza a los trabajadores del sector servicios y a otros grupos económicamente más vulnerables. Para ellos está claro que el derecho a la vivienda no debe quedar relegado a un segundo plano frente a los intereses económicos.
Gran Canaria es también un ejemplo para otros centros turísticos
La película sobre las protestas en Gran Canaria no se concibe únicamente como un proyecto cinematográfico, sino también como una contribución al debate público sobre el desarrollo sostenible, la justicia social y la gestión de los recursos naturales.
Los realizadores no consideran que la situación de Gran Canaria sea un caso aislado. Muchos de los problemas descritos también se observan en otras regiones con una fuerte presencia turística. La creciente presión sobre la vivienda, el consumo intensivo de recursos y la dependencia económica del turismo se cuentan, en opinión de los participantes, entre los principales retos de muchas regiones turísticas de todo el mundo.
Tras las distintas proyecciones en directo, está previsto que la película también esté disponible para su visualización en streaming. Aún no se ha fijado una fecha para ello. Ya puede ver el tráiler en el vídeo de arriba.











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