Lo esencial:
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- Entre Tenerife y La Gomera se encuentra la reserva de cetáceos de Teno-Rasca.
- Allí vive la mayor población residente del mundo de calderones de aleta corta, con entre 400 y 500 ejemplares.
- Las aguas residuales sin depurar amenazan la limpieza del agua que necesitan estos mamíferos marinos.
Von Marlis Zoschke
Cada semana hay noticias negativas sobre Tenerife. Sin embargo, la semana pasada se emitió un reportaje en televisión que seguramente muy pocos turistas habrán visto. Entre Tenerife y La Gomera se encuentra la reserva de cetáceos de Teno-Rasca. Allí vive la población más grande del mundo y con presencia permanente de calderones de aleta corta.
La bióloga marina calculó que había entre 400 y 500 ejemplares. Alcanzan una longitud de hasta seis metros y un peso de dos toneladas. Al igual que las ballenas de aleta larga y las orcas, pertenecen a la familia de los delfines, aunque las orcas son las más grandes.
Durante nuestra estancia no vimos nada de los calderones. El medio ambiente y la naturaleza nunca fueron un tema de conversación importante. Durante el día tampoco se veían mucho las ballenas, ya que se comportan de forma tranquila y solo salen a pescar calamares por la noche.
Reserva de ballenas frente a Tenerife
Durante la Guerra de las Malvinas tampoco se oyó nada de las ballenas. Los lugareños contaban que los buques de guerra británicos, de camino a Argentina, solían tomar la ruta entre Tenerife y La Gomera. Sin embargo, no he leído nada al respecto ni lo he visto con mis propios ojos. Afortunadamente, aquella situación solo duró unos meses, tras los cuales volvió la calma. Sin embargo, en Buenos Aires parece que aún no han renunciado a las Malvinas; los numerosos carteles que se vieron durante el Mundial de fútbol fueron un ejemplo de ello.
En las Islas Canarias, sin duda, todo el mundo se alegra de la gran cantidad de mamíferos marinos que hay entre las islas. Sin embargo, al parecer, en Tenerife aún no se ha comprendido que estos animales necesitan agua limpia. ¿Cómo es posible que una isla tan dependiente del turismo, incluso después de tantos años, no garantice que no lleguen aguas residuales sin depurar al mar?
Las laderas de las montañas tampoco están pensadas para ello. Hace unas semanas leí sobre varios niños que habían enfermado; la causa podría haber sido la contaminación de las playas y del agua. Los niños suelen ser más sensibles a ello que los adultos.
La salud debe ser lo primero, y no los hoteles de cinco estrellas ni los costosos restaurantes. Muy pocas familias pueden permitirse todo eso.
















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