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miércoles, 28. octubre 2026
Noticias de Gran Canaria

Teatro sanador impulsa la autoestima y rompe estigmas de salud mental

En Gran Canaria, el teatro social presta apoyo a las personas con enfermedades mentales. Las sesiones también están abiertas a personas sin diagnóstico.
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  • El proyecto NODO, puesto en marcha en 2023, ofrece en Gran Canaria teatro social para personas con enfermedades mentales.
  • Cada año, unas 60 personas participan en talleres, encuentros y representaciones teatrales que organiza la asociación Travesía en colaboración con el Servicio Canario de Salud.
  • Las ofertas están abiertas también a personas sin diagnóstico y tienen como objetivo reducir la estigmatización.
Nuestros miembros ven aquí un resumen práctico

Cuando Sara, Aida, Mónica, Laura y Eduardo asisten a las sesiones de teatro social del proyecto NODO están sanando. Allí experimentan con sus emociones y trabajan su autoestima en actividades en las que se sienten parte de un grupo y que también contribuyen a romper barreras y tumbar estigmas con la salud mental entre la población.

Son solo cinco de las alrededor de 60 personas que participan anualmente en este proyecto que nació en 2023 y que ahora impulsa la Asociación Sociocultural Travesía junto con el Servicio Canario de la Salud y el área de rehabilitación psicosocial del Hospital Juan Carlos I, especializado en el tratamiento de la salud mental y centro adscrito al Doctor Negrín de Las Palmas de Gran Canaria.

Las Palmas de Gran Canaria: el teatro social supera las barreras personales

Todos coinciden en que socializar con el resto les hace bien porque se abren a los demás, pierden la timidez y consiguen interactuar con otros más allá de las pantallas.

Este es, precisamente, uno de los beneficios que tiene el teatro en personas con diagnóstico de salud mental. La técnico especializada en teatro social de Travesía, Elena Martín, así lo confirma: «Tiene esa capacidad de quitarnos la vergüenza y de traspasar barreras personales que nos ponemos».



También ve beneficioso el trabajo con el cuerpo como «materia prima», puesto que contribuye a aumentar «la vitalidad y una flexibilización de ese cuerpo», señala en entrevista con EFE.

Igualmente, habla de la expresividad a través de «un montón de estados emocionales» que todo el mundo necesita dejar salir.

Y por último, la colaboración propia de las sesiones grupales, que permiten experimentar el verse a uno mismo al mismo tiempo que le ven los demás. «Eso me lleva a poder experimentar el verme dese otros lugares. Y al poder verme desde otros lugares en el contexto de las personas que tienen diagnósticos de salud mental me lleva a poder trabajar, transformar, cambiar el tema del estigma», asegura.

El proyecto NODO combina talleres, encuentros y representaciones

El proyecto NODO, financiado con fondos ministeriales, está formado por tres espacios que tienen como fin el renacer de las personas que participan en él, no solo socialmente, sino también con su propio yo.

Esos espacios son los propios talleres semanales que se llevan a cabo en distintas unidades y centros de día de rehabilitación psicosocial; los denominados ‚Enrédate‘ en los que, en espacios públicos, se unen personas con y sin diagnósticos de salud mental, y las muestras de teatro social que se crean colectivamente.

La responsable del proyecto, psicóloga clínica Hiurma Gil Santiago, explica que las actividades no solo se dirigen a las personas con diagnóstico de salud mental, sino que también se abren a la comunidad y al propio personal de las unidades y centros de rehabilitación psicosocial, en un despliegue «horizontal».

Este hecho es, según una de las facilitadoras de Travesía y licenciada en Arte Dramático, Itziar Vaquero, importante, puesto que la horizontalidad hace que se rompan barreras. «La sociedad tiene que estar preparada para aceptar a este tipo de personas que tienen unas características personales y que tienen que tener cabida en ella», resume para EFE.

«En el teatro social se ve cómo la gente se transforma, sacan partes de su personalidad que no sabían que estaban y nos emocionan a todos. Es muy mágico, tanto para las personas que lo protagonizan, que resulta una verdadera transformación, como para las personas que lo ven, que rompen moldes y estigmas», apunta

Los participantes experimentan el teatro social como terapia y liberación

Martín habla de lo que le ha sorprendido, en el tiempo que lleva conduciendo estos talleres, el hecho de ver la cohesión del grupo, que se ha llegado a definir a sí mismo como «la tribu», las emociones que afloran entre los participantes y también el cómo viven estos momentos de terapia sobre las tablas.

Y es que para cada uno de ellos, el teatro significa algo. Sara insiste en que le ha ayudado a socializar mejor, a divertirse y a improvisar, no solo sobre las tablas sino también en situaciones de la vida cotidiana. Aida, en cambio, destaca el hecho de poder expresarse y experimentar con diferentes emociones a modo de terapia.

Mónica se siente tras cada sesión «con mucha alegría y con mucha energía» por lo bien que se lo pasa con sus compañeros, sobre todo cuando hace improvisación, que reconoce es lo que más le gusta.

Mientras, a Laura le sirve para quitarse la timidez: «Cuando estamos fuera de teatro, yo soy más tímida, hablo menos, pero aquí todos participamos y eso me la quita».

Por último, Eduardo admite que actuar para él es liberador y desestresante, y le ha dado en qué pensar: cómo había perdido muchas cosas en los últimos años en el aspecto de relacionarse y no tener vergüenza, y cómo ahora se siente mejor consigo mismo.

El teatro es la medicina que cura, al final, los problemas que cada uno tiene.

Este artículo

«El Proyecto NODO, en Gran Canaria, ayuda cada año a 60 personas»

LugarLas Palmas de Gran Canaria (Gran Canaria)

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