En un centro ecuestre de San Bartolomé de Tirajana, en Gran Canaria, se han detectado tres casos de fiebre del Nilo Occidental. Los afectados son tres caballos. El Gobierno de las Islas Canarias ha activado un protocolo de seguridad.
En concreto, la Dirección General de Salud de Canarias, junto con la Dirección General de Ganadería y el Instituto de Enfermedades Tropicales de la Universidad de La Laguna (ULL), ha puesto en marcha el protocolo de vigilancia epidemiológica y entomológica en los alrededores de Maspalomas.
La fiebre del Nilo Occidental se declaró en un caballo que había sido trasladado desde Francia a las Islas Canarias, pasando por Sevilla. Entretanto, otros dos caballos también han contraído la enfermedad. Las autoridades sanitarias están analizando ahora las notificaciones de síntomas compatibles con la enfermedad. Esta se manifiesta de la siguiente manera:
Gran Canaria: brote de fiebre del Nilo Occidental en un centro ecuestre
La enfermedad puede transmitirse a través de los mosquitos comunes domésticos. El contagio de caballos a personas es prácticamente imposible. A diferencia de enfermedades víricas como el dengue, en el caso de la fiebre del Nilo Occidental basta con los mosquitos comunes, presentes en las Islas Canarias y en toda Europa, para la transmisión de un huésped a otro.
Se considera que tanto los caballos como las personas son „portadores sin capacidad de transmisión“. Aunque enferman, la concentración del virus es demasiado baja como para que puedan transmitirlo ellos mismos. En cambio, un mosquito puede transmitirlo, por ejemplo, de un ave silvestre a otros animales.
El brote se detectó después de que un veterinario de Gran Canaria diagnosticara los síntomas típicos en uno de los caballos. A raíz de ello, se examinaron otros animales y, hasta la fecha, se han confirmado tres casos.
Para muchas especies de aves, la enfermedad puede resultar mortal. Los gorriones o las palomas suelen presentar un curso asintomático, mientras que los cuervos o las aves rapaces, por ejemplo, pueden sufrir meningitis y trastornos neurológicos. A menudo fallecen en el plazo de unos pocos días.
En los caballos, rara vez se observan síntomas apreciables. Cuando se dan, los más evidentes son los tropiezos, el tambaleo y la desorientación. En las personas, tampoco son frecuentes las enfermedades sintomáticas. Los casos graves son extremadamente raros y suelen darse más bien en personas enfermas o debilitadas. Los síntomas suelen ser similares a los de la gripe.
















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