Una pista de despegue y aterrizaje propia para los vuelos entre las Islas Canarias y Gran Canaria, y una segunda pista para Tenerife: con este plan, el Gobierno de las Islas Canarias pretende dar respuesta al aumento del tráfico aéreo. El debate no es nuevo, aunque contradice afirmaciones anteriores.
La remodelación del aeropuerto de Tenerife Sur, que acaba de fracasar (más información al final del texto), ha suscitado dudas sobre las declaraciones de AENA desde el inicio de la planificación. El operador del aeropuerto, parcialmente privatizado, anunció una inversión de 500 millones de euros para una remodelación, pero, al mismo tiempo, subrayó que esta no tenía, en modo alguno, como objetivo la ampliación.
Precisamente esto es objeto de un debate multifacético en las Islas Canarias. Muchos residentes reclaman que se ponga fin a la expansión irreflexiva a cualquier precio y consideran que el turismo canario ha alcanzado su límite máximo. La clase política, por su parte, tiene otros objetivos, como demuestra la última petición relativa a Tenerife y Gran Canaria.
Aeropuertos canarios: el Gobierno exige pistas propias para los vuelos interinsulares
Desde el jueves está disponible el borrador de la «Estrategia de Movilidad Sostenible e Inteligente de las Islas Canarias», conocida como EMSICAN. En la siguiente fase, el proyecto se someterá a la evaluación de impacto ambiental obligatoria, así como a una consulta pública. El documento recoge numerosas medidas, entre las que se incluyen nuevas pistas de despegue y aterrizaje.
La idea central no es nueva: en Canarias se lleva más de dos décadas debatiendo sobre la posibilidad de contar con pistas propias para los vuelos interinsulares, es decir, las conexiones entre las distintas islas. Las aeronaves que se utilizan para ello son más pequeñas y ligeras, por lo que les basta con una pista de despegue corta. En el día a día, según la lógica de la política canaria, las aeronaves pequeñas quitan espacio a las grandes.
Las pistas de despegue y aterrizaje necesarias para los aviones turísticos tienen una longitud de tres kilómetros. Las conexiones interinsulares solo necesitan la mitad. Si se mantuviera una distancia suficiente con respecto a la pista principal, se podrían realizar en paralelo las operaciones de vuelo hacia la península y hacia otras islas.
La empresa gestora del aeropuerto, AENA, sigue rechazando la construcción de pistas adicionales
AENA también está al tanto del debate. El operador ha rechazado reiteradamente una ampliación. También este año, la empresa ha rechazado el proyecto de construcción. La política canaria, por su parte, ha reiterado una vez más su petición.
Las razones de la postura de AENA también residen en la capacidad. Si bien es cierto que se producen debates recurrentes sobre las colas en los aeropuertos de las Islas Canarias, los millones recientemente asignados tienen precisamente por objeto resolver ese problema. En consecuencia, no se necesitarán más gastos para acometer ampliaciones. Si se requirieran mayores capacidades para los aviones que llegan y salen, también habría que realizar reformas en los servicios de asistencia de las terminales; de lo contrario, las nuevas pistas no se aprovecharían al máximo.
Tenerife y Gran Canaria cuentan con estructuras aeroportuarias especiales
La postura de los responsables políticos canarios se ajusta a la línea de expansión constante del principal motor económico. Además, solo refleja parcialmente la realidad. Y es que, en sentido estricto, Tenerife Sur ya cuenta con una segunda pista situada fuera del recinto: el aeropuerto de Tenerife Norte. Debido a la situación especial de la isla más grande de Canarias, que cuenta con dos aeropuertos internacionales, en el aeropuerto de mayor tamaño solo algo más del ocho por ciento de los vuelos tienen como destino otras islas. En el aeropuerto del Norte, más pequeño y, por tanto, más adecuado para este tipo de vuelos, la proporción es mayor a favor de las conexiones interinsulares.
En Gran Canaria, por el contrario, algo más de cuatro de cada diez vuelos son conexiones entre islas. No obstante, el aeropuerto de Gando ya cuenta con dos pistas. La occidental está destinada exclusivamente a vuelos civiles, mientras que la oriental también es utilizada por las fuerzas militares estacionadas allí. Sin embargo, especialmente en la temporada alta de vacaciones y salvo en situaciones de crisis, por regla general se da prioridad a la aviación civil.
La propuesta, que se viene debatiendo desde hace unos 25 años, se basaba en previsiones de crecimiento que, si bien se han cumplido entretanto, también han llevado al límite de su capacidad a otras áreas de los aeropuertos. Por lo tanto, el actual cuello de botella no es la pista, sino la gestión de los turistas que llegan y parten. E incluso en ese aspecto, el director general adjunto, Javier Marín, ve «reservas de capacidad». Sin embargo, cómo se pretende aumentar dicha capacidad -teniendo en cuenta los vídeos que circulan una y otra vez de turistas que esperan durante horas- sin la remodelación prevista, sigue siendo otro enigma.









«El Gobierno de Canarias reclama más pistas, pero AENA rechaza ampliarlas»
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