El Laboratorio de Calidad del Aire de Canarias (AirCanLab) ha presentado este miércoles los resultados de un estudio realizado entre 2024 y 2026 sobre la calidad del aire en el archipiélago, que muestran que no existe un problema de contaminación y que se cumplen los valores límites de la nueva directiva europea, que entrará en vigor a partir del año 2030.
El anuncio ha sido realizado en el Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA), perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y ha contado con la participación del consejero de Transición Ecológica y Energía, Mariano Hernández Zapata, el delegado del CSIC en Canarias, Manuel Nogales, y el investigador responsable de AirCanLab, Sergio Rodríguez.
El trabajo realizado por el centro en los últimos dos años se corresponde con el primer convenio de colaboración firmado entre la institución científica y el gobierno autonómico y se ha basado en mediciones realizadas en distintas partes del archipiélago, que han permitido cuantificar cuánta de la contaminación del aire ambiente es local o regional y cuales son aportes de procesos naturales.
Islas Canarias: cuatro fuentes determinan los niveles de contaminación por PM10
A lo que se suma la capacidad para detallar la composición química de las partículas respirables PM10, un análisis que complementa la medición de las estaciones y que gracias al uso de nuevas herramientas permiten medir también la contribución del polvo sahariano y diferenciarla de la contaminación procedente de las industrias, los vehículos y los barcos.
En este sentido, los investigadores han detallado que las partículas analizadas proceden generalmente de cuatro fuentes: coches locales/regionales canarios, polvo del Sahara, sal marina y la contaminación procedente de otras regiones que es transportada, en su mayoría, por los vientos alisios.
Y más en detalle, los resultados muestran que cuando estos vientos están presentes, las concentraciones de PM10 suelen situarse entre 15 y 25 microgramos cúbicos de aire (en promedios de 24 horas), donde el 70% se corresponde a sal marina, el 20% a emisiones de los vehículos de las islas y el 10% a contaminación transfronteriza.
El polvo del Sáhara es el responsable de las concentraciones más elevadas de PM10
A su vez, el polvo sahariano sigue siendo el «agente que más contribuye al deterioro de la calidad del aire», por ser el aporte que da a lugar a concentraciones más altas de PM10, superando durante el periodo de estudio los 100 microgramos por metro cúbico.
Los valores más altos se registraron el 31 de marzo de 2026, en las estaciones situadas en el sur de Tenerife y La Gomera, con valores próximos a los 1000 microgramos por metro cúbico, que, si bien representan un valor alto, están lejos de los 1800 registrados durante las «súper calimas» que tuvieron lugar entre 2020 y 2023.
Otro de los resultados relevantes es el relativo a la contaminación procedente del norte de África, vinculada a un origen industrial y ligada a la producción de fertilizantes y centrales térmicas de carbón en Marruecos, así como refinerías, centrales eléctricas de gas natural y plantas de fertilizantes de Argelia, entre otras fuentes.
Se considera que los límites de la UE a partir de 2030 son alcanzables
En referencia a la nueva directiva europea de calidad del aire, que conlleva una drástica reducción de los niveles permitidos, los datos de la composición química permiten cuantificar cuánto contribuyen las distintas fuentes a los niveles de partículas PM10, que se establecen en 20 microgramos por metro cúbico de media anual y 45 microgramos por metro cúbico de promedio de 24 horas.
Unos límites que en el caso de las emisiones canarias contribuyen a la media anual con apenas 2 microgramos por metro cúbico, mientras que el aporte de la sal marina, el polvo del desierto y la contaminación transfronteriza elevan la media anual a valores entre 30 y 35 microgramos, al tiempo que en la relación diaria, todas las superaciones se deben a aportes naturales de polvo del Sahara y sal marina.
«Canarias no va a tener problemas en cumplir los nuevos valores límites de la directiva europea que entrarán en vigor a partir del año 2030. Lo que sí que es cierto es que el gobierno de Canarias necesita implementar una serie de herramientas para poder separar cuánto es contaminación canaria y cuánto llega transportado del exterior. Y en el desarrollo de estas herramientas estamos ya trabajando», ha indicado Rodríguez.
Una realidad que ha sido confirmada por Zapata, quien ha indicado que ya se están implementando nuevos métodos de medición de cara al segundo convenio de colaboración firmado entre la consejería y el AirCanLab, que tendrá una duración de cuatro años y un presupuesto de 3 millones de euros.











«El laboratorio descarta problemas de contaminación en Canarias»
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